Entrenar en la Altura de CDMX: Cómo Ajustar tu Rendimiento

Por qué entrenar en la Ciudad de México es diferente

La Ciudad de México está a más de 2,240 metros sobre el nivel del mar. A esa altitud hay menos oxígeno disponible en cada respiración, lo que cambia cómo responde tu cuerpo al ejercicio desde el primer día, sin importar si vienes de nivel del mar o si ya vives ahí.

Esto no significa que debas entrenar menos, sino que necesitas ajustar tu estrategia: desde el calentamiento hasta la suplementación que usas antes, durante y después de entrenar.

Qué dice la ciencia sobre el entrenamiento en altitud

La fisiología del ejercicio muestra que a altitudes moderadas (como la de CDMX) el consumo máximo de oxígeno (VO2 máx) puede reducirse entre un 10% y 15% frente al nivel del mar. Esto obliga al cuerpo a depender más de la glucólisis anóxica para generar energía, lo que acelera la acumulación de ácido láctico y adelanta la fatiga muscular, especialmente en series largas o de alta intensidad.

Señales de que la altura está afectando tu entrenamiento

  • Fatiga que aparece antes de lo normal en ejercicios que antes te resultaban fáciles
  • Falta de aire marcada en series cortas o de alta intensidad
  • Frecuencia cardíaca elevada incluso en calentamiento
  • Recuperación más lenta entre series o entre sesiones

Cómo adaptar tu suplementación a la altitud

Para quienes entrenan fuerza, la creatina monohidratada ayuda a sostener la producción de energía en esfuerzos cortos e intensos, algo especialmente valioso cuando la vía aeróbica rinde menos. Esta es la base de nuestra línea FORGE, pensada para quienes buscan fuerza y músculo sin comprometer su rendimiento.

Para quienes entrenan resistencia (correr, ciclismo), mantener niveles adecuados de hierro es clave, ya que el hierro participa directamente en el transporte de oxígeno en la sangre. Complementarlo con electrolitos ayuda a sostener el ritmo en sesiones largas a esta altitud, alineado con nuestra línea PACE.

En resumen

Entrenar en la Ciudad de México exige respetar la altitud, no ignorarla. Con la suplementación adecuada según tu tipo de entrenamiento, fuerza o resistencia, puedes seguir progresando aunque el aire tenga menos oxígeno.